El año pasado nuestra sobrina hizo su Primera Comunión y, entre otras cosas, le hicimos unas galletas para que regalara a sus invitados.
Uno de los modelos de galletas que le íbamos a hacer decidimos que fuera de niña de Comunión, lo que no sabíamos al principio era el diseño que íbamos a hacerle.
Pero después de buscar mucho, pero un montón ;), encontramos un modelo de niña de comunión que nos encantó (y a ella también claro jeje), y que se ha convertido en el modelo básico que ahora hacemos siempre.
Uno de los modelos de galletas que le íbamos a hacer decidimos que fuera de niña de Comunión, lo que no sabíamos al principio era el diseño que íbamos a hacerle.
Pero después de buscar mucho, pero un montón ;), encontramos un modelo de niña de comunión que nos encantó (y a ella también claro jeje), y que se ha convertido en el modelo básico que ahora hacemos siempre.